lunes, 31 de diciembre de 2007

Resurge el movimiento estudiantil. Principales retos


Después del relativo éxito de la 1ª movilización del 12 de Diciembre,
en Sevilla, contra la mercantilización del actual modelo
universitario, a través de un sistema de reformas basado en golpes de
decreto a puerta cerrada, entre las sombras de las altas
instituciones, comienza a dibujarse el camino hacia una nueva oleada
de luchas estudiantiles, desde las cuales poder obstaculizar su avance
y plantar cara. Su propósito inmediato, es la derogación del Real
Decreto del 29 de Octubre -2007-, que, por vez primera, bajaba a
tierra, de forma clara y contundente, las líneas principales del
Proceso de Bolonia y su marco legal en España, la L.O.U., con
consecuencias muy perjudiciales para el futuro de los estudiantes y de
las rentas medias y bajas, de forma oficial y unitaria para todo el
territorio del Estado.

Sin embargo, el movimiento estudiantil, aún varado por la falta
generalizada de interés e implicación en lo que atañe a todo tipo de
cuestiones socio-políticas, económicas y gubernamentales, reducido aún
a la parte más consciente y alarmada de su alumnado universitario, se
topaba con un gran obstáculo: la falta de información; sobre qué eran
tales reformas, sobre en qué les afectaban, sobre sus características.
Ésta era, sin lugar a dudas, la principal ventaja, pretendida, con que
partían el gobierno, la patronal y sus sectores afines: EL SILENCIO
INFORMATIVO y MEDIÁTICO; puesto que las reformas habían sido
redactadas durante el período vacacional de verano, y aprobadas apenas
recién iniciado el curso, sin siquiera el menor eco de debate o
novedad en los sectores, medios y organismos dominantes de la
sociedad; reduciéndose su análisis crítico a sectores marginales de la
misma, que ni si quiera cuentan con respaldo institucional o un
altavoz, que les permita hacerse oír entre las masas.

Por eso, la principal tarea a la que disponerse era romper el muro del
silencio y la desinformación en que la comunidad universitaria,
incluido, en su mayor parte, también el personal docente, se sumía.

Es así como toda esa vanguardia grupuscular de estudiantes alarmados,
pero dispuestos a implicarse, a participar, comenzaba a organizarse,
de manera semanal, en distintas facultades, por grupos, unas veces,
contando con apoyo del personal comprometido de alguna Delegación de
Alumnos, el cual pasaba a apoyar su mismo bando, uniéndose a sus
filas, pero muchas otras chocándose con su desdén, su desprecio o
indiferencia, toda vez que entraba en juego la traición por otros
intereses, —ya fueran particulares o ajenos— el oportunismo o el
burocratismo rancio.

Al principio, estos grupos de estudiantes comprometidos, surgían de
forma irregular y espontánea; sin embargo, poco a poco iban ganando en
eficacia, consistencia y periodicidad. Comenzaban a surgir y a
repartirse en sus reuniones y debates todo tipo de propuestas, de
ideas y de tareas pendientes, que no tardaban en comenzar a
materializarse en hechos, en acción: octavillas y panfletos, listas de
correos, mesas informativas, carteles y propaganda, consignas,
pasaclases programados, intervenciones en Asambleas de Estudiantes,
charlas-debate, actos, vertebración y apoyo de listas alternativas en
la lucha por un puesto de representación efectiva y digna en esta o
aquella Delegación traidora... Cartas a profesores, a directores de
institutos, en petición de ponencias o debates... De este modo es como
surgen los ya famosos Grupos de Trabajo, constituyéndose en verdaderos
organismos de poder de los estudiantes, sin mayor intermediario que
ellos mismos, y sin mayor objetivo que fortalecer y defender la
conquista de sus intereses y derechos, a través de la simple acción. Y
es así como poco a poco va creciendo el nivel de lucha y compromiso, y
poco a poco se extiende, a medida que otros sectores de la
universidad, de enseñanzas superiores y medias, de estudiantes,
docentes y empleados, comienzan a comprender las dimensiones y el
alcance de este ataque institucional en forma de textos legales, del
nivel de sus consecuencias, del efecto dañino y perjudicial, que sobre
las aspiraciones y calidad de vida y formación de su sector social
tendrán sus repercusiones, y la importancia de plantarles RESISTENCIA
y OPONÉRSELES, por todo medio posible.

El nivel de movilización activa y de conciencia desatado, logrado
durante la famosa concentración del último Miércoles, 12 de Diciembre,
a tan solo poco más de un mes de haberse aprobado el último Decreto de
Universidades, es consecuencia directa de esta constante de trabajo y
lucha. En ella se congregaron en torno a más de dos millares de
estudiantes —muy por encima de lo esperado—, frente a las puertas del
Rector, que marcharon por las avenidas de Sevilla, hasta la
Subdelegación de Gobierno, interrumpiendo el paso del Metro, alzando
voces y cánticos con consignas de protesta; "contra la
mercantilización de la educación", a manos del capital empresarial y
la banca, el encarecimiento de tasas de matriculación y la
desaparición de becas, sustituidas por créditos bancarios —"en vez de
becas, hipotecas"—, de las titulaciones, sustituidas por carísimos
másteres privados, o de clases magistrales, sustituidas por tutorías,
por horas de biblioteca, de internet y de trabajos, de prácticas en
empresas: jornadas pseudo-laborales, en síntesis, por las que, lejos
de remunerársele, el estudiante ha de pagar una cuota —sin poder
compaginarlo, además, con un posible empleo—; contra la universidad
privada o convertida en empresa: "no al proceso de Bolonia, el Real
Decreto y la L.O.U."; Contra el gobierno y sus ataques —"si somos el
futuro, por qué nos dan por culo"—, contra sus mecenas patronales de
la Banca y el "Santander" —"fuera los bancos de la universidad"—, y
sus partidos: PSOE, PP e Izquierda Unida/PCE —a pesar del importante
sector crítico o comprometido de su Unión de Juventudes o sus bases,
en constante y permanente contradicción con su política reformista,
burócrata y traicionera y pro-gubernamental, y su cuestionable
democracia interna, si no deficiente, nula—.

Sin embargo, frente a este panorama, no sólo aumentan las
expectativas, es decir, las posibilidades de avanzar hacia los
objetivos inmediatos, sino también la hostilidad y virulencia de los
sectores afines a las altas instancias, la patronal y el gobierno,
amparados por un sistema de instituciones y leyes hechas siempre a su
medida, sustentado en burocracias, en la impunidad que les otorga y en
la multitud de trabas e impedimentos con que se blindan por ley.
Amparados por tal marco, se comienzan a operar nuevos ataques. El muro
de silencio y desinformación que persiste en los medios, les sirve de
tapadera.

Los medios son propiedad de empresas que forman parte de la patronal,
que se beneficiará de estas reformas, y respaldan, en función de su
interés, la acción de determinados gobiernos y partidos. Es evidente,
que las reformas del Decreto entran dentro de sus planes, y darles
impulso mediático sólo contribuiría a poner en evidencia toda su
contradicción, que es su mayor punto flaco. Por tanto, su posición en
todo esto, no sólo queda claro que no es limpia, sino que mucho menos
puede sernos objetiva y neutral.

No podemos detenernos, así pues, sino continuar centrando esfuerzos en
nuestras siguientes citas a la movilización, a la lucha, conforme
éstas vayan surgiendo y perfilándose a partir de sucesivas
Coordinadoras de Grupos de Trabajo de Estudiantes, que periódicamente
se reúnen convocando a participantes de los distintos grupos a nivel
provincial, a medida que su iniciativa ha ido creciendo en popularidad
y extendiéndose a las distintas Facultades y Campus. Por ello empieza
a hacerse necesario fomentar una mayor representación y asistencia, y
darle a sus convocatorias y medidas la máxima posible difusión, sin
dudar en recurrir a esfuerzos y medidas de propaganda y publicitación
como las ya empleadas, en anteriores citas, en cada Campus y Facultad,
como de charlas, carteleo, mesas, panfletos, octavillas, pasaclases...
listas de teléfono y correo, etc. Tratando, con el tiempo, de hacerlo
extensivo a institutos, de enseñanza superior e incluso media, a
quienes las reformas, como en la L.O.E., también terminarán afectando.

Trabajar más la coordinación entre los distintos organismos, como
Grupos de Trabajo, Asambleas de Estudiantes y Delegaciones afines,
haciéndolos extensivos a lugares donde aún resulten ajenos, a nivel
tanto provincial como interprovincial, se convierte en nuestro reto
próximo. Medidas como la organización de actividades o tareas
conjuntas —como charlas-debate—, o el apoyo a las que se organicen
desde otros Grupos y sitios, sin duda ayudarán a una labor semejante.

También es necesario contactar con todo individuo interesado en la
articulación de tales Grupos o en la lucha por un puesto en su
Delegación, desde el que promoverlos o comprometerse con la causa, en
su facultad respectiva, o hablar con otras delegaciones vigentes, con
el fin de evaluar hasta qué punto se nos muestran favorables.

Cada Delegación de Alumnos favorable, con personal implicado con los
Grupos de Trabajo entre sus filas, nos sirve de potencial altavoz cara
al grueso de los estudiantes, mediante el derecho de anunciación por
clases y convocatoria de Asambleas, o destinando a la labor de
publicitación y de panfleteo una parte de su presupuesto y sus
recursos. Asimismo es un baluarte institucional que puede sernos
favorable y cercano, desde el que presionar a superiores instancias o,
de manera combinada, presentarse y aspirar a puestos de representación
al CADUS (máximo organismo de representación de universidad, con alto
presupuesto y peso mediático). Se deduce de ahí la importancia de
hacer ver y pelear por su potencial conquista, así como de exigirle
cuentas, apoyando a través de actividad de Grupos, petición o
anunciación en Asambleas, la articulación, presentación, campaña y
difusión de listas alternativas y comprometidas, con representación
amplia de estudiantes, cara a elecciones, como alternativa a
delegaciones hostiles, indiferentes, estancas, oportunitas o
burócratas y poco democráticas.

Así, nuestra pelea más inmediata viene siendo por la Delegación de
Filología, para lo cual ha sido fundamental y se necesita y espera un
mayor apoyo por parte de los compañeros y Grupos tanto de la nuestra
como de otras facultades, pues aún no ha terminado tal pelea, desde
sus inicios plagada de traiciones, juego sucio, manipulación, trabas
burocráticas, mentiras y falsedades, siendo el caso del pucherazo la
más reciente y controvertida, aunque muy probablemente no la última.*
Este tipo de sucesos nos llevan a plantearnos la lucha a un mayor
plazo por derechos democráticos tan básicos y deseables como el de
revocación, control y reelección inmediata de Delegados por mandato de
Asamblea.

A medida que se consolide y reconstruya el movimiento estudiantil
sevillano, con una mayor capacidad de acción conjunta, de eficacia y
contundencia, de claridad de ideas y unidad de acción, crecerán las
expectativas a la hora de centrar esfuerzos en hacerlo extensivo y
actuar conjuntamente a nivel de varias otras provincias o incluso de
comunidades. Caben mencionar, como medidas clarísimas y concretas, que
comienzan a apuntar en tal sentido, la primera Coordinadora de Grupos
de Estudiantes a nivel de Andalucía, prevista para el 12 de Enero del
año entrante, o la campaña de movilización a nivel estatal, con
parones universitarios y encierros, planteada para los días del 3 al 6
ó 7 de Marzo —a las puertas de Elecciones Generales—.

Mientras tanto son ya de destacar el potencial de movilización
estudiantil en universidades como las de la Facultad de Ciencias
Políticas de Santiago, o la de Barcelona. Mientras escribo, un
servidor yace a la espera de lograr hacer contactos con su sector más
activista.

Nos enfrentamos a un Goliat, con medios y capacidad desiguales, pero
de nuestro ingenio y nuestra habilidad para blandir con precisión y
agilidad nuestras propias armas, dependerá que hallemos la clave, y
logremos asestar, con nuestra humilde honda, cual David, el tiro de
gracia en el mismísimo entrecejo del gigante, que arremete, y de un
mazazo nos pretende aplastar.

En la unión está la fuerza, pero en una visión clara y de conjunto,
consciente, de la realidad a que nos enfrentamos, reside su potencial,
que es tener siempre presente el objetivo, en torno al cual deberá
girar la lucha en su transcurso y desenlace, para no descarrilar en
los vaivenes que el camino pueda deparar:

"¡Todos a una: Decreto a la basura!"
"¡El hijo del obrero a la universidad!"

Roberto Mérida (Xpectrvm),

31-12-2007, Sevilla


P.D.: Edición ampliada en Rebelión, “Resurge el movimiento estudiantil en las Universidades Hispalense y Olavide de Sevilla” [ http://www.rebelion.org/noticias/2007/12/61216.pdf ]

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