sábado, 23 de enero de 2010

Haití. El ejército estadounidense bloquea las labores de rescate y ayuda humanitaria

"Llevo casi tres horas recorriendo todo Puerto Príncipe y no he visto en ningún sitio un dispositivo de ayuda humanitaria ", declaraba el 20 de Enero de 2010 Francisco Sevilla para Radio Nacional de España (http://www.youtube.com/watch?v=I8uG7NxF1jM). Es la otra cara de la catástrofe en Haití.

Un día antes, el comandante Carlos Morales Cienfuegos, del cuerpo de Bomberos de México, quien se encuentra destinado en Haití como parte del contingente de voluntarios aportado por este país para las labores de ayuda humanitaria, declaraba indignado a Telesur (http://www.telesurtv.net/): "La mayor dificultad que ha habido desde el desastre es la burocracia, [...] Tienen el campamento lleno de personal de rescate y 'espérense que vamos a ver si sí, vamos a ver si no' [...]. No dejan trabajar y la gente sale enterrada desde los escombros" ("Terremoto en Haiti - Bomberos mexicanos denuncian bloqueo de EE.UU. a sus labores de rescate", Telesur, 19/01/2010 http://www.youtube.com/watch?v=q71ncLRpdxo). A la pregunta de si "son los grupos de rescate diferentes de los militares", responde: "casi todos los grupos de acá son grupos de rescate civiles, sin armas."

Según esta cadena de televisión venezolana, "Oficiales de Estados Unidos han tomado el control arbitario de las operaciones de salvamento. Miembros de rescate de México denunciaron este martes que su trabajo en Haití está siendo bloqueado por las fuerzas militares de Estados Unidos que están controlando todo el proceso de salvamento y el envío de ayuda humanitaria provenientes de diversas naciones del mundo, con el fin de ayudar a la nación afectada por el terremoto de magnitud 7,3 de hace una semana."

Según otra noticia, publicada en AFPE, tres días después del terremoto, "La ira y la desesperación ganaban a la población haitiana el 15 de enero frente a la lentitud de la distribución de la ayuda que llegó del mundo entero, tres días después del sismo que devastó Puerto Príncipe" ("Ayuda llega a Haití mientras crece la furia en un país colapsado", AFPE, México, 15/Ene/2010, http://www.youtube.com/watch?v=oPEsw2F6rzk&feature=channel)
.

El 18 de Enero, un Hombre Topo "quien fue a prestar ayuda arriesgando su vida para salvar Víctimas del terremoto de Haití", se quejaba del trato recibido por miembros del ejército estadounidense, que lo habían interrumpido mientras se dedicaba a las labores de rescate, amenazando con entregarlo a la policía, si no se alejaba del lugar, según nos narra para la cadena El Universal, México ("Hombre Topo mexicano en Haití maltratado por personal estadounidense", 18/Ene/2010 http://www.youtube.com/watch?v=SU6PUaaXeEs&feature=related). Las cifras no engañan: "Nosotros sacamos con 6, 200, ellos con 15 sacaron 9; entonces con 150 hubieran sacado 90".

Testimonios como estos se cruzan por toda la geografía del país. Parecen querer llevarnos a la idea de que el ejército estadounidense aparenta estar interesado en entorpecer el trabajo de rescate y ayuda huminataria en Haití, en tanto aprovecha la dramática situación humanitaria que vive el país y la situación de inoperatividad virtual de las infraestructuras y autoridades competentes locales, para ejercer un férreo control sobre los principales aeropuertos, la sede de gobierno y las comunicaciones de Puerto Príncipe, comportándose en la práctica como una fuerza de ocupación de facto en la zona.

Mientras tanto, lo que queda de la policía haitiana parece estar más ocupado en la labor represiva contra la propia población civil, que en las labores de rescate o ayuda humanitaria, valiéndose del uso disuasorio de la fuerza para restaurar el inestable orden, mientras la ayuda humanitaria escasea o se hace esperar y la desesperación y furia crece entre las azotadas clases populares del país ("Los saqueos de la desesperación en Puerto Príncipe" http://www.youtube.com/watch?v=NHHBL1hcenU&feature=channel).

La ayuda llega con cuentagotas a Haití, y no parece ser ajena a la cuestión de las clases sociales, en uno de los países más pobres de América Latina, y por ende, con una fuerte polarización social ("Topos rescatistas Mexicanos en Haiti" http://www.youtube.com/watch?v=nVyfgWhZZcg&feature=related).

Hrod Mérida,
Kaos en la Red, 23-01-2010
http://www.kaosenlared.net/noticia/haiti-ejercito-estadounidense-bloquea-labores-rescate-ayuda-humanitari

martes, 3 de noviembre de 2009

SOBRE LA NECESIDAD DE UN MOVIMIENTO ESTUDIANTIL ARTICULADO DESDE LA BASE

SOBRE LA NECESIDAD DE UN MOVIMIENTO ESTUDIANTIL ARTICULADO DESDE LA BASE


  1. Balance crítico

  2. Cómo ligarnos al estudiante de base

  3. La importancia de un organismo de prensa periódico y participativo que aglutine y aúne problemas de cada carrera y clase

  4. Sobre la importancia de controlar (y de criticar) a nuestros representantes legales

  5. Sobre la polémica de la Organización Permanente

  6. Ideas para un nuevo tipo de organización


1. Balance crítico

Nos encontramos en un momento de retroceso en la lucha estudiantil, marcado por la útima derrota, con la Implantación del Real Decreto que ha sembrado la desmoralización entre el sector más concienciado del estudiantado, que comenzaba a destacarse en un conato de lucha estudiantil, con manifestaciones de hasta varios miles de estudiantes en las ciudades más populosas. Estas alcanzan su punto más álgido el 13 de Noviembre.


Este retroceso, se ve contrastado con una ofensiva en el conjunto de medidas que perjudican al estudiantado, adoptadas por las direcciones universitarias y autoridad gubernamental y académica, que continúan con la aprobación de grados y destrucción o mutilación de licenciaturas y diplomaturas. Este proceso, se ve alentado a falta de un mecanismo de respuesta más o menos unitario capaz de oponer resistencia a estos ataques, organizado desde la misma base del estudiantado.


Factores que han favorecido esta derrota han sido:

1. La total incapacidad de la vanguardia estudiantil de los Grupos de Trabajo y similares (y sus equivalentes en el resto del Estado: Asambleas anti-Bolonia, PMDUP de Barcelona, ACME, etc.) para canalizar aquel movimiento inicial de ascenso en torno al 13-N en un programa o plan de movilizaciones a nivel estatal, que culminasen con una huelga general indefinida, y se coordinasen desde el Encuentro de Burgos.

2. La incapacidad de esta dirección de facto (vanguardia estudiantil de los GdT) para ligarse a sectores extrauniversitarios, fundamentalmente familias obreras, que sufrirán el impacto económico y social de esta reforma que, junto con todo un paquete de medidas “ultras” neoliberales en el contexto de crisis, están llegándonos cada día desde directivas de la Unión Europea. Esto es igualmente válido para estamentos universitarios como los trabajadores del PAS.


Esto es particularmente grave en un momento en el que el movimiento estudiantil comenzaba a atraer la atención de los medios de prensa (ya fuese para deslegitimar o desvirtuar las protestas como para capitalizarlas como factor añadido de crítica partidista al gobierno en vísperas de elecciones europeas).


En lugar de esto, la dirección de facto o “vanguardia” estudiantil de los GdT prefirió abogar por medidas que conducían al autoaislamiento, del tipo de encierros minoritarios, en un momento en que los estudiantes continuaban las clases en espera de nuevas convocatorias a manifestaciones con paro académico, a pie de calle, generándose una disociación entre la vanguardia estudiantil radicalizada y el estudiantado medio.1


La responsabilidad de los GdT2 y de las decisiones que ha ido tomando en este asunto es total. No hacer balance y ponerle nombres y apellidos a esta derrota nos llevará a continuar de forma ciega esta dinámica perdiendo a activistas y esfuerzos en una lucha aislacionista que nos conducirá a nuevas y más aplastantes derrotas.


2. Cómo ligarnos al estudiante de base


Es necesario ligarnos al estudiante de base.


Algunos de los elementos más importantes que permitieron movilizar al estudiantado de cara a la convocatoria estatal del 13-N fueron las Asambleas de Estudiantes –que, aquí en Sevilla, cuentan con reconocimiento legal en los estatutos3–, además de los Encuentros Estatales.


Son sobre todo las Asambleas, y no los Grupos de Trabajo de carácter puramente vanguardista, las que permiten la participación y el debate con un conjunto mucho más amplio del estudiantado, así como un seguimiento mucho mayor de convocatorias, siempre y cuando estas partan de ese debate de base con los estudiantes, y no de decisiones tomadas ya desde arriba y de antemano.


Nuestra principal prioridad, ahora mismo, es romper con el aislamiento que la vanguardia estudiantil ha desarrollado respecto al estudiante medio. Una primera forma de hacerlo es abriendo el debate sobre cuestiones importantes en las Asambleas.


Una segunda forma de hacerlo es llevando el debate a las aulas.


La mayoría de los estudiantes no participan de las Asambleas. Dentro de las Asambleas, los estudiantes que asisten siguen siendo un sector de vanguardia, si bien más amplio (el mismo que el curso pasado estaba dispuesta a asistir a las manifestaciones). Recuperar el apoyo de este sector que sí asiste a las Asambleas, aprovechando el debate (y concienciándolo) es vital. Que cada asistente se comprometa a llevar el debate a sus cursos, a discutir con sus compañeros el orden del día, y votarlo, eligiendo al menos un representante por clase que se comprometa a ir a las Asambleas y que represente a su clase.


Si conseguimos convertir, en cada Asamblea, en activistas potenciales a los participantes, será posible reabrir un debate más amplio en sus respectivos cursos, será posible reabrir el debate en las aulas.


Estos representantes podrían coordinarse entre sí a través de listas de e-mail independientes de las Delegaciones o superiores instancias institucionales.


Sería un sistema mucho más democrático y, lo que es mejor, verdaderamente representativo, y factible, de implicar al conjunto de los estudiantes. La voz de los estudiantes de base tendría representación, y mucho más peso de cara a las autoridades, y al Rectorado.


3. La importancia de un organismo de prensa periódico y participativo que aglutine y aúne problemas de cada carrera y clase


También es importantísima la vertebración de organismos de prensa periódicos, a modo de boletines, de una o dos hojas, semanales o quincenales, que sean participativos, que cuenten con la participación de al menos un representante por clase, y sirvan como herramienta de propaganda y de agitación que dé a conocer los diferentes problemas de cada carrera o curso entre el conjunto de los estudiantes, y sirva para poner en común sus problemas diversos, generando un mayor nivel de conciencia sobre las consecuencias de la privatización y el Decreto en la práctica.

Además de elemento de difusión, nos puede ayudar a extender las convocatorias.


Una herramienta tal nos puede ayudar a relevantar nuestro movimiento contra la privatización de la enseñanza, en un momento en el que, como el actual, se haya bastante muerto y carece de una capacidad organizativa que le permita defenderse contra los ataques de la dirección rectoral y las autoridades gubernamentales y académicas.


4. Sobre la importancia de controlar (y de criticar) a nuestros representantes legales


La lucha por Delegaciones democráticas es siempre útil en los momentos de lucha y cuando existe un debate amplio a través de asambleas. Sin embargo la experiencia de estos 2 años cortos de lucha estudiantil resulta altamente representativa de cómo muchas de estas Delegaciones, en el momento que la lucha se resiente y se produce la desmovilización del movimiento, tienden a cerrarse más en sí mismas y burocratizarse, buscando en algunos casos intereses propios relacionados con la negociación de los presupuestos con las autoridades académicas.


Es importante destacar como hecho paradigmático de esta tendencia el que la actual Delegación de Geografía e Historia, después de casi un año de lucha estudiantil, haya terminado dando unilateralmente su apoyo público a la candidatura del nuevo Decano de Geografía e Historia (partidario del “Sí a Bolonia crítico” [qué raro]), de cara a las elecciones, sin antes contar con el mandato asambleario de su respectiva Asamblea, justificándolo en la necesidad de un voto de castigo ante las medidas de fuerza y boicot ejercidas por el antiguo Decano y la imposibilidad de convocar Asamblea en plenas fechas de exámenes, lo que no cambia el hecho de haber incurrido en una toma de decisiones a espaldas de su Asamblea, en contradicción de su propio programa y la base electoral que lo había votado, ante una medida de gran relevancia política.


Un año antes, ya asistíamos a un similar proceso de burocratización y cerrazón en sí misma de la Delegación de Filología, que terminó votando abstención a las memorias de verificación de grados en la Junta de Facultad de dicho centro, contra la tendencia de una Asamblea de Estudiantes de Filología que había votado NO en toda ocasión que se había consultado tanto al Plan Bolonia, como al Real Decreto, como a la LOU, como al esquema actual de Grados, y nada debía hacernos pensar en aquel momento que cambiaran repentinamente su voto al de abstención ante las memorias de verificación de grados concretos, como de hecho se demostró cuando, una vez más, volvió a consultarse la cuestión, luego de haber votado su Delegación abstención en Junta.


Es importante tener a raya a los líderes y representantes, y más, desde el momento en que ocupan cargos de representación vinculados a las instituciones y la burocracia universitaria, de difícil revocación, si no es derrotándolos en un duro proceso de elecciones una vez al año.


Por eso hemos de desmarcarnos y ser especialmente críticos con la actual deriva de la Delegación del CADUS, que no contenta con presentarse y ganar la anterior elección pactando con Delegados partidarios del llamado “Sí a Bolonia crítico”, renuncian a presentarse como abiertamente anti-Bolonia, puesto que buscan, en todo momento el consenso con estos sectores tan poco representativos de nuestra lucha a cambio de su favor, insertándonos en una dinámica conciliadora y cada vez más claudicacionista en nuestra lucha contra la LOU y sus sucesivas Estrategias (2010, 2015) y Reales Decretos, y en la lucha contra todo el proceso global de privatización de la enseñanza universitaria. Lejos de ello, prefieren posicionarse a favor de protestas o luchas más bien puntuales y casi simbólicas contra puntos concretos de nuestra legislación universitaria, de manera además pasajera, como puede ser la lucha contra el artículo 27, sin hacer un esfuerzo claro por buscar y transmitir a los estudiantes desde la misma mesa del CADUS en la última Asamblea de Universidad (que incluía en su representación a un partidario del Sí Crítico) las causas, explicaciones y una visión de fondo del porqué del asunto.

Creo que esta actual deriva nos mete en un callejón sin salida y debe ser rechazada por parte de quienes deseemos continuar nuestra lucha con todas sus consecuencias y vincularnos de forma honesta al estudiante desconcienciado, de base, concienciándolo contra el proceso de privatización y las consecuencias que éste tiene sobre nuestra enseñanza, nuestro futuro laboral y sobre el nivel de vida general de las familias trabajadoras en su conjunto y, en particular, de los estudiantes.


Sin poner en duda lo sacrificado de la labor diaria de muchos de estos activistas del CADUS, lo cierto es que sus esfuerzos nos llevan en una dirección reformista, estrechamente sindicalista (limitada a un programa de mínimos completamente desligado del objetivo máximo y, por otra parte, muy limitado). Nos llevan, en definitiva, en una dirección equivocada, que, lejos de aunar las diversas quejas del estudiante medio en favor de una lucha común contra el proceso de privatización de la enseñanza, divide sus luchas, y lo más probable, es que nos conduzca a una nueva derrota semejante o mayor a la que nos ha conducido la táctica de aislarnos en torno a sectores de vanguardia sin vincularnos con el estudiante de base, el PAS o sectores extrauniversitarios.


5. Sobre la polémica de la Organización Permanente4


Desde finales de curso, la vieja vanguardia estudiantil de los antiguos Grupo de Trabajo en torno a Delegaciones y CADUS, con el apoyo de colectivos del tipo de Izquierda Anticapitalista, la UJCE y En Lucha, viene impulsando la creación de un nuevo colectivo, llamado Organización Permanente, con la finalidad de aglutinar los últimos elementos remanentes de los Grupos de Trabajo, y continuar la lucha estudiantil, transmitiendo el relevo.


Es evidente que el Grupo de Trabajo, o lo que queda de él (en campus como el Rectorado, una vestigial y simbólica “Coordinadora contra el artículo 27”) se encuentra en su pleno derecho a lanzar y fundar nuevos colectivos, del tipo que sean, pero no pueden pretender que todos los integrantes del mismo, o del movimiento estudiantil, los acepten. El problema que aquí viene a discutirse es sobre si ese es el marco más adecuado, en la situación actual, para continuar con la lucha estudiantil.


Si nuestro mayor problema para participar en un movimiento amplio es la actual dinámica de aislamiento, que ha conducido a anteriores derrotas, precisamente cuando las protestas estudiantiles comenzaban a repuntar en torno al 13 de Noviembre a nivel de todo el Estado español, es de esperar que un nuevo colectivo con la vieja dirección del movimiento estudiantil –que ya nos ha revelado sus limitaciones y su incapacidad para ganar y mantener movilizados a amplios sectores del estudiantado a la lucha– no pueda ser un factor de unidad válido, factible, creíble ni aceptable para todos los que queramos seguir luchando contra el proceso de privatización de la enseñanza. En cambio, es indiscutible que sí lo serán unas Asambleas de Estudiantes o macro-asambleas que partan de abajo, con asambleas en cada curso y representantes democráticamente electos por clase y Asamblea que defiendan y representen su mandato y sirvan de correa de transmisión. Lo mismo es válido para eventuales Coordinadoras de Universidad, Coordinadoras Andaluzas y Encuentros Estatales del movimiento estudiantil en contra del proceso de privatización de la enseñanza.


Que las cuestiones que se debatan en estos y resoluciones que cada representante en ellos defienda deben partir no sólo de cada Asamblea de Facultad, sino de cada curso y clase, es vital si queremos superar las limitaciones del anterior proceso de lucha contra el Real Decreto y relevantar un movimiento estudiantil lo suficientemente amplio.


Esta es la prioridad ahora mismo: vincularnos al estudiante de base, con miras a desarrollar un polo de lucha crítico, basado en la democracia de base, la unidad de las luchas dispersas contra el proceso general de privatización y la alianza con sectores extrauniversitarios; y no la creación de un nuevo colectivo estudiantil mucho más minoritario y aislado si cabe del estudiantado que el anterior GdT.


Después de que dicho movimiento estudiantil exista, y sólo si en sus asambleas de base, facultad, centro, provincia, etc., así se confirma, este tendrá todo el derecho y el deber –y será prioridad para los activistas del movimiento– dar paso a la construcción de un verdadero Sindicato de Estudiantes contra la Patronal Universitaria y basado en la Democracia Directa.


Un colectivo más, entiéndase, organización permanente, con 30 personas, no involucra al conjunto de los estudiantes que son los que tienen que organizarse con el proceso de privatización de la enseñanza.


Para involucrarla hay que hacerles ver los problemas. Si yo me reúno con 20, ¿cómo consigo que esos problemas que yo debato lleguen a los demás?


6. Ideas para un nuevo tipo de organización


Las octavillas son insuficientes, en la medida en que la gente no las ve como suyas, a menos que participe en ellas y las vean como un reflejado de sus verdaderos problemas, y sus debates. Es más importante el contacto directo. Necesitamos un foro de debate en que la gente participe activamente al plantear sus problemas, y del cual podamos sacar ideas para una publicación periódica que implique de manera progresiva al estudiante desmovilizado.


El trabajo en torno a esa publicación nos serviría para articular un nuevo modo de organización mucho más abierta, vinculada al debate con el estudiante medio en las aulas y Asambleas, y que se iría convirtiendo en un polo crítico, con el tiempo, dentro del movimiento estudiantil.


Este polo crítico debería partir de algunas premisas básicas como es la búsqueda de la unidad con elementos extrauniversitarios, fundamentalmente familias trabajadoras, extendiendo el debate afuera de la Universidad para conseguir un mayor apoyo contra medidas como la Estrategia 2015, y el dar una visión de conjunto de todo el problema de la privatización universitaria que supere la lucha o queja puntual por aspectos concretos en la adaptación o aplicación del Plan Bolonia, que busque aunar a todos los sectores afectados bajo una misma consigna: “fuera las empresas. No a la privatización”. Esta organización será abierta y partirá de una premisa u objetivo fundamental, que es generar un movimiento estudiantil con la mayor participación posible5 del estudiante medio, y donde las decisiones partan desde el debate en la base.

Roberto Mérida (Xpectrvm), Filología


1 Esto fue especialmente criminal en la Universidad de Sevilla y, particularmente, en el Rectorado, donde la dirección rectoral de la Universidad había empezado a tomar medidas de clarísimo carácter represivo en respuesta a un incipiente movimiento estudiantil que comenzaba a serle molesto y amenazaba con poner en entredicho su imagen ante algunos medios de prensa. El mejor ejemplo fue el cierre durante dos meses de la puerta principal del rectorado y las verjas del patio central, acción llamada a limitar el derecho de reunión y dificultar nuestro trabajo de agitación.


Otras medidas que faltaron fue un trabajo constante de difusión con mesas en la misma puerta de la universidad o en calles céntricas, no sólo hacia el conjunto del estudiantado y otros estamentos universitarios sino hacia el resto de la ciudadanía. Se echa en falta así mismo la iniciativa propuesta por algunos elementos en los GdT y macro-asambleas de crear algo parecido a la célula de institutos, pero en lugar de con estudiantes de enseñanzas medias, con trabajadores que tendrán que pagar la enseñanza a sus hijos.

2O más exactamente de quienes tenían la posición mayoritaria y lo dirigían en la práctica.

3 No en vano una de las tantas medidas y más significativas, de carácter represivo que ha tomado el Rectorado junto con sus Delegaciones adeptas ha sido la de lanzar enmiendas, en el Reglamento General de Estudiantes, llamadas a limitar o coartar su capacidad de decisión y poner trabas a las convocatorias de huelgas. Recordamos que, sin embargo, la existencia de Asambleas con mandato asambleario y derecho a huelga reconocidas en nuestros estatutos es patrimonio exclusivo de sólo algunas universidades del Estado. Allí donde no existían estas conquistas legales, los estudiantes han recurrido a otros medios, como la convocatoria de macroasambleas, también convocadas con posterioridad a nuestras manifestaciones en algunos casos.

4 Nuevo colectivo de un sector de la vanguardia estudiantil de los ex-Grupo de Trabajo en torno a Delegaciones y CADUS, con el apoyo de colectivos del tipo de Izquierda Anticapitalista, la UJCE y En Lucha.

5Entiéndase como “lo más masiva que sea posible”.

lunes, 15 de junio de 2009

ASAMBLEA O SINDICATO DE ESTUDIANTES

SOBRE EL MODELO DE ORGANIZACIÓN PARA ORGANIZAR LA LUCHA ESTUDIANTIL CONTRA BOLONIA EN EL PRÓXIMO CICLO DE IMPLANTACIÓN 2009-2010

R. XPECTRVM


En el debate sobre qué hacer para el año que viene, se han planteado distintas proposiciones. Entre ellas, figura aquélla, tan popularizada por ciertas organizaciones y sectores de discurso vanguardista, de “funcionar como organización permanente”.


Organizaciones ultraizquierdistas (centradas en ganar a una pequeña vanguardia estudiantil a la participación en los nuevos movimientos sociales) y reformistas (que defienden como prioridad la participación a través de las instituciones del Estado) se dan la mano al unísono en la idea de que es necesario constituirse como una “organización permanente”, sobre la base de los actuales Grupos de Trabajo.


Veamos qué hay detrás de esto y qué consecuencias tendría.


¿Qué es una organización permanente?


Una organización permanente, ya sea de tipo sindical o político, es aquélla que trata de organizar a personas, de forma estable, para desempeñar un determinado tipo de labor, en base a unas normas de funcionamiento básicas y a unos principios, ya sean políticos, sindicales, u organizativos.


En el caso de una organización sindical, es aquélla que trataría de representar los intereses de un determinado sector de la sociedad, ya sea la clase trabajadora, a sectores profesionales, o al estudiantado, allí donde se vean atacados o amenazados.


Pero lo que define a una organización sindical no es lo que dice sobre el papel, ni lo que cuenta, sino el tipo de intereses que defiende con sus acciones diarias. Éstos vienen determinados, por el tipo de gente que participa en ella, o lo que es lo mismo, por su base social.


La base social de una organización


En una sociedad dividida en clases sociales, en la que todos tenemos los mismos derechos sobre el papel, pero depende de nuestra posición económica el que gocemos de ellos o no en la práctica, no todos compartimos los mismos intereses. Bolonia no afecta a todos por igual. Afecta de forma muy diferente al hijo de trabajador, o aquél que tiene que trabajar para financiar sus propios estudios, en relación al hijo de un empresario, al hijo de un alto funcionario, o al que aspira a adquirir privilegios a raíz de su colaboración con determinados cargos institucionales.


El qué papel, y qué intereses represente una organización permanente, de tipo sindical, dependerá en gran medida de qué tipo de gente, y qué clase social participe en ella. Una organización de la mayoría de los estudiantes, representará mejor los intereses comunes de los estudiantes, que una organización de una minoría de los estudiantes, no importa lo dignas que sean sus intenciones.


Es utópico pensar con que mañana, una amplia mayoría del estudiante universitario medio llegará a organizarse en una organización de tipo sindical, dado el alto nivel de despolitización, y la falta de homogeneidad y conciencia de clase existente dentro del estudiantado. Son diferentes motivos los que conducen a unos y otros a estudiar, así como diferentes los fines, y diferente su posición económica, y sus aspiraciones.


Pero nos basta decir que necesitamos contar con la participación, en dicha organización, de un importante sector del estudiantado medio (que en su mayoría, dispone de limitados recursos), para poder decir que esa organización representa sus intereses.


Y no nos prestemos a engaños. Casi ninguno de nosotros somos lo suficientemente representativos de la realidad del estudiante medio, de sus problemas, y preocupaciones.


La mayoría de nosotros somos estudiantes bastante atípicos, con una serie de inquietudes, de preocupaciones, y un nivel de conciencia social y política muy por encima de las de la media, para estar dando una parte de todo nuestro tiempo (aún a riesgo de vernos perjudicados en las calificaciones) por una lucha que es a medio plazo, y cuyos resultados, probablemente, hay muchos de nosotros que no vamos a poder disfrutar, pues ya habremos concluido nuestros estudios para cuando se presenten.


Tampoco es seguro que vayamos a conseguir la victoria. Probablemente tan sólo conquistas parciales. Pero es una lucha de todo o nada. Si no vamos por todo, difícilmente lograremos conseguir nada.


Pero una cosa tenemos claro: para ganar esta lucha, necesitamos movilizar al estudiantado medio, del que la mayoría de nosotros no somos representativos. Es ilusorio, por tanto, pensar que vamos a ganarlo a la lucha a partir de unas reivindicaciones que parten de un nivel de conciencia política y social bastante alto. Tenemos, por el contrario, que ganarlo en torno a sus propias reinvindicaciones, problemas y demandas.


Quién mejor conoce los problemas del estudiante medio, es el propio estudiante medio. Él sabe mejor que nadie cómo se ve afectado por esta reforma, cómo le está afectando, y lo que demanda. Nuestra función no es otra que recoger sus demandas, y situarlas en orden.


Es en torno a estas reivindicaciones que el estudiante medio se movilizará, y luchará contra este problema. Y lo hará con sus propios medios.


Y el único tipo de órgano en que el estudiante medio es capaz ahora mismo de organizarse, por luchas concretas, enmarcadas en una problemática general (la de la reforma), y participar en la toma de decisiones, es a través de las Asambleas de base. No en un sindicato.


Qué condiciones son necesarias para crear una organización permanente


Contad el nivel de tiempo y de compromiso que requiere venir y participar 2 ó 3 horas en una asamblea, una vez cada cierto tiempo (en función de la falta que haga), y ahora imaginad el que requeriría formar parte de una organización permanente, en la que además hay que cotizar, participar de forma periódica, en reuniones, actividades, piquetes...


El nivel de gente capaz de hacer lo primero, os dará el nivel de gente, siempre menor, capaz de hacer lo segundo.


Construir una organización sindical no sólo depende de la voluntad de aquéllas personas que se proponen iniciar el proyecto, sino de las condiciones dadas: del nivel de conciencia, de implicación, y de ganas de participar y luchar de la gente por sus problemas, de lo cual son un excelente termómetro las Asambleas.


Para que exista una organización sindical, tiene que haber lucha. Y la gente normal, no lucha por aburrimiento, sino porque tiene razones de peso para luchar. Nuestra agitación puede ayudarles a adquirir más conciencia sobre sus razones, a ponerle cara a los problemas que sufren, pero debe basarse en problemas reales que ellos padezcan y estén sufriendo a diario, en razones de peso que puedan ver, y no en menudeces.


Nuestra prensa, un medio para entroncar con el estudiante medio


Estos problemas, estas reivindicaciones, no las podemos inventar nosotros reuniéndonos en una sala, unos cuántos, sino estando con la gente, hablando a diario con ellos y compartiendo sus mismos problemas, y preguntándoles. A raíz de lo cual podremos dar forma a sus reivindicaciones, basadas en sus problemas. A raíz de lo cual nos escucharán. Y darán el siguiente paso, que es participar en algún tipo de lucha, ayudándonos en tareas o desempeñando un determinado trabajo, reuniéndose en comisiones por cursos, junto con nosotros, o viniendo más a las Asambleas. El siguiente paso, es tomarse el tiempo para asistir, periódicamente a los Grupos de Trabajo, que, no lo olvidemos, son comisiones especializadas de las Asambleas, y desempeñar allí un trabajo activo, organizativo y constante.


La mejor manera de comprometer, de implicar a la gente, es dándoles pie de que participen, de forma periódica, en la redacción de octavillas, y de panfletos, donde se informe y donde se recojan aquellos problemas que los estudiantes están viviendo a diario. Esto es fundamental. El estudiante medio es quien debe escribir sobre sus problemas. Nosotros ahí les echamos un cable, ponemos los medios, pero no hablamos de nada que ellos no nos confirmen que sufran.


Nosotros tan sólo le damos nombre. Le damos cara, enmarcándolo en el contexto global de lo que es Bolonia: una reforma que se plantea harmonizar la Universidad conforme a los intereses de las empresas privadas, y que la impulsan los diferentes gobiernos (a través de leyes que son derogables, como la LOU y los Decretos).


Sobre la base de sus problemas diarios, debemos tratar de elevar el nivel general de conciencia del estudiante, sobre lo que es Bolonia. Debemos tratar de que participe en la redacción de los medios de prensa, y ganarlo a una lucha diaria contra la reforma.


Cuando el nivel de interés general, de conciencia del estudiantado crezca, en base a problemas reales, y en base a un trabajo de agitación y de propaganda periódico, que puede aumentar y desarrollar el nivel de conciencia e interés general, y esto todos los días, de forma constante, periódico, a través de panfletos, a través de octavillas, de boletines, de nuestros propios órganos de prensa, veremos a mucha más gente participar en las Asambleas.


Sólo cuando no tengamos problema para llenar nuestras Asambleas de Estudiantes, aún por encima del nivel exigido por este grotesco Reglamento General de Estudiantes impuesto desde los resortes institucionales, sólo cuando el reunir a tantísima gente en un aula no nos suponga un problema, y figure perfectamente dentro de nuestras posibilidades, sin suponernos, por ello, un previo esfuerzo de difusión sobrehumano, sólo cuando no sea un problema conseguir convocar a miles de personas para cualquier manifestación de estudiantes, ante un nuevo ataque contra la enseñanza, nos encontraremos, ante la base social suficiente para emprender la vertebración de una organización permanente, o de un sindicato.


Sobre una base real, sobre una amplia participación, y la lucha, del estudiante medio, un sindicato nos va a dar un poder organizativo del que hasta ahora no disponíamos los estudiantes, desconocido, para nosotros.


El sindicato, una herramienta para defender las luchas del estudiante hijo de trabajador contra la empresa privada en el medio universitario


En la Universidad moderna, masificada de hoy día, el estudiante promedio es, en su mayoría, hijo de trabajadores. Éste ha sido uno de nuestros principales caballos de batalla en la lucha contra Bolonia: “el hijo del obrero a la Universidad”.


Las condiciones para la proliferación, de modo casi natural, para este tipo de organización las viene creando el modelo de universidad que viene desarrollándose con Bolonia, basado en la empresa privada, y en decisiones que impone una patronal, desde arriba, apoyada por los gobiernos y juntas rectoras; una patronal cuyos intereses, ya lo hemos visto, entran en contradicción con el interés común del estudiantado medio. Semejante contradicción, sumada a un adecuado trabajo de agitación y de propaganda por parte nuestra, siempre basado en los problemas reales que el estudiante medio padece, contribuirá enormemente a elevar la conciencia de clase del estudiante más afectado por la reforma.


Un auténtico sindicato, debe basarse los intereses de aquel sector más perjudicado, que es el estudiante hijo de trabajadores, procedente en una gran parte de barrios obreros, de medios rurales o de la ciudad dormitorio, así como citadinos de pocos recursos que tienen que compaginar sus estudios con eventuales trabajos precarios. Estos son los sectores peormente afectados por la reforma, con más motivos para oponerse a la misma.


Con la mente puesta antes que todo en ese sector (el estudiante de pocos recursos, hijo de obrero, que es mayoría) es que debemos centrar las demandas con que le daríamos contenido a semejante organización sindical.


Todavía no existen las bases, como insistí más arriba, para una organización sindical de este tipo, en la medida en que el estudiante medio, no sufre aún los ejes centrales de la reforma... Cuánto más implantada esté la reforma, en su dinámica empresarial, mayores las condiciones para una organización de este tipo.



QUÉ CLASE DE ORGANIZACIÓN NO HAY QUE CONSTRUIR


A continuación expondré qué ejemplos de organización no debemos, bajo ningún concepto, intentar construir, si no queremos quedarnos aislados (sin poder hacer nada).


Considero que es un suicidio para el movimiento sustituir las asambleas y organizaciones de base por una Delegación afín (como propone S. “Patatín”), allí donde exista. Al ejemplo de Filología me remito, donde el Grupo de Trabajo ha ido siendo sustituido por las reuniones de Delegados, y las decisiones importantes han ido pasando de la Asamblea de Facultad a Delegación, adquiriendo las Asambleas un papel cada vez más informativo, con poco margen para la toma de decisiones y de menor interés.

A raíz de todo esto, el interés del grueso de los estudiantes ha ido disminuyendo, y la participación en las Asambleas de Estudiantes ha ido decayendo hasta no venir casi nadie, y el GdT, que ha dejado de convocarse, ha ido cayendo en el anonimato hasta enterarse de las convocatorias sólo los Delegados y convertirse en poco menos que una formalidad.


La puesta en vigor del Reglamento no ha hecho más que agravar esta situación, en tanto las Asambleas, en la mayoría de los casos, se vuelven virtualmente inexistentes, a efectos legales. Con ello pierden, en la mayoría de los casos, el mandato asambleario, la herramienta legal de la huelga, y pasan a la clandestinidad.


Esto podía haberse evitado, a su debido tiempo, con un adecuado trabajo de propaganda, y agitativo, en las aulas, llamando a la huelga. Pero para ello, es necesario también una mayor implantación en los cursos, que no tenemos. Ésta, no se consigue aislándonos, ni tomando decisiones por los demás.

Sin una base social lo suficiente amplia, bien entroncada en el estudiante medio, la organización permanente corre el riesgo de terminar separándose de las Asambleas, y convertirse en una especie de pseudo-partido, pero sin un programa claro, endogámico y con poco contacto con la realidad. Esto no sería sino un paso más en la dinámica que a finales de este último curso han ido desarrollando los Grupos de Trabajo.

Éstos se formaron como comisiones de las Asambleas de Estudiantes encargadas de estudiarse e informar sobre la reforma y sus sucesivos Decretos. Nunca tomaban decisiones de peso sin consultar con el resto de la Asamblea. Por ejemplo, para obtener el rechazo del estudiantado a un Decreto, o para convocar una manifestación, se pasaba por Asamblea.

El no hacer esto, ya vemos que no nos ha ayudado a ganar más peso.

En aquellas Facultades donde los Grupos de Trabajo aún no existían, iba gente de otras facultades, contando con el apoyo de gente de la propia facultad concienciada por la causa, a buscar el apoyo en sus Asambleas, a informar, a ganarlas al "NO", y a pedir la convocatoria de GdTs.

Allí donde el control de ciertas Delegaciones, hostiles al "No a Bolonia", era demasiado fuerte, ejercían demasiado control sobre las Asambleas, monopolizando y censurando los turnos desde la mesa como "moderador" y llegando a boicotear algunas de nuestras intervenciones, hubo que formarlos por separado; pero nunca gozaron de cierto apoyo.

Cuando de algún modo, la gente ha ido perdiendo interés, o se ha ido sintiendo desligada de nuestro movimiento, y no hemos sabido o conseguido buscar los resortes para renovar la conciencia y el interés, buscar la implicación del alumno, combatir la desinformación... y nos hemos ido viendo separados de la gente, ha habido dos actitudes: una que insiste, a sabiendas de que poco se puede hacer cuando uno se separa de la masa estudiantil, y otra que, conformándose en su propio aislamiento, ha seguido actuando por cuenta propia.

Muchas de las convocatorias llevadas a cabo de forma unilateral por una minoría, en los momentos de mayor declive de los GdT (y, por qué no decirlo, también de las Asamblea), sin una consulta previa con la base estudiantil, han respondido a las motivaciones de este segundo sector. Un buen ejemplo de ello han sido la mayoría de Encierros a la Japonesa, y la última manifestación.

De alguna forma se han ido invirtiendo los roles.

Antes el peso del rechazo al "Plan Bolonia" lo llevaba la Asamblea, y el estudiante medio en aquellos cursos más movilizados, como los primeros. Ahora se lo arroga una selecta vanguardia constituida en Grupos de Trabajo, que no se renueva, y aun continúa perdiendo apoyo entre los suyos.

Son vanguardias desarticuladas de todo movimiento real de los estudiantes, separadas de toda vinculación real con el estudiante medio, más allá de lo meramente basado en formalidades.


No contentos con esto, algunos proponen proclamar estos grupos minoritarios como "sindicatos del movimiento" No a Bolonia, cristalizando aún más la organización, convirtiendo lo que es ya un "partido de facto", en partido oficial, con la venia de las instituciones.

¿Cuál será el próximo paso, presentarse a las elecciones municipales? ¿Sentarse en mesas de negociación con la Junta Rectora a decidir acuerdos en nombre del resto, sin tener contacto real con la mayoría? ¿O que nos subvencione el gobierno?

El tema de plantearse aceptar subvenciones desde el Estado (según nos comenta Carlos V.), merece una reflexión seria.


Si algo llevamos visto, en un año de lucha contra esta reforma, es el carácter antidemocrático de las actuales instituciones del Estado, y los intereses privados que representan, con independencia de qué gobierno o entidad ocupa sus cargos, así como los métodos burocráticos por medio de los cuales se valen para defenderlo. Contra el boicot a estos intereses, desde sus propias instituciones, el Estado tiene una tesis sencilla: aprovechar la ley, o la trampa, en su beneficio, o inventarse otra, recurrir al chantaje, a golpes de mano, y a medidas de represión simbólica o física, y cómo no, a la calumnia. Por eso se necesita de un fuerte apoyo social desde la base para que funcione.


De candidaturas como la última promovida por la FE-JONS para el claustro, patrocinada por el Rector, podemos esperar un apoyo estrecho por parte de las instituciones competentes del Estado, que los necesita como último recurso ante nuevas revueltas estudiantiles... ¿Pero viniendo de los "No a Bolonia", los que se enfrentan a una política de Estado que ha sido impulsada por todos y cada uno de los gobiernos y consejos de ministros europeos, y por todos los grandes medios de prensa y el capital privado, qué clase de apoyo institucional nos cabe esperar, que no lleve trampa (entiéndase, que no esté condicionado)?


lunes, 18 de mayo de 2009

Manifiesto en favor del aborto, contra la muerte

En los últimos meses, venimos siendo testigos de una agresiva campaña por parte de la Iglesia y los principales sectores reaccionarios, junto con un sector conservador de la intelectualidad y las clases medias profesionales, a fin de criminalizar el aborto.

Del día 20 de marzo al día 2 de abril, un periódico de Huelva, de tirada semanal, titulado El Condado Información, publicaba un tal "Manifiesto en favor de la vida y contra el aborto", a cargo de la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Ntra. Sra. del Rocío, de Almonte. En él afirman que “el aborto provocado es un crimen abominable e injustificable, un acto intrínsecamente malo que viola muy gravemente la dignidad de un ser humano inocente, quitándole la vida, y también de quienes lo cometen, sin que ninguna circunstancia, por dramática que sea, pueda justificarlo”.

En nuestro sistema económico, existen leyes que van en contra de la vida. Existen desahucios. Hay ancianos que, cobrando una miseria de pensión, no pueden pagar el alojamiento, al igual que padres de familia que pierden su empleo y quedan en paro, y son echados a la calle. Hay muchachos que malviven entre escombros y vertederos. Y mujeres que, en su desesperación económica, recurren a la prostitución, como salida.

Estos señores, que dirigen romerías que siempre han sido organizadas por el alto clero y los señoritos, con sus vasallos, se atreven a dar lecciones sobre la vida, el crimen y la dignidad a todas estas personas que viven en la miseria. Es así como la Iglesia arremete contra estas personas, cuya única forma de soliviantar su propia miseria es recurrir al control de natalidad, esto es, no traer al mundo más vidas de las que sean capaces de mantener con sus limitados recursos, tachando esta acción de crimen y equiparando a unos criminales a quienes por necesidad recurren a ella.

Y sin embargo, la Iglesia no protesta en contra de estas injusticias, o lo quiere hacer sin buscar culpables. Y es que éstos no son un feto, son personas que rebuscan entre los contenedores como único medio de subsistencia. Personas que llevan la muerte en la espalda.

Mientras que estos cofrades, en cuyas fiestas rocieras rueda el jamón por las calles, tachan de crimen la acción de mujeres pobres o sin recursos que deciden no traer un hijo más a la miseria, son miles los niños sin techo que mueren todos los días en la calle, y esto también es un crimen, que es consentido o velado por todas estas instituciones eclesiásticas.

Para muchas mujeres, un embarazo no deseado es una tragedia, por cuanto no disponen de medios económicos para garantizar el sustento a una nueva vida, ni a su vez a sí mismas.

Mientras exista la desigualdad, y se genere tanta miseria en el mundo, no todo el mundo tendrá el acceso a anticonceptivos o a la educación sexual para usarlos. Y habrá familias que no tengan por más que abortar, antes que incrementar su propia miseria y la de su prole.

Las leyes contra el aborto matan mujeres en nombre de la vida. En los países donde el aborto se considera ilegal, mueren 10.000 mujeres al año, 28 por día, según los datos de la Organización Mundial de la Salud, por tener que recurrir a clínicas clandestinas privadas. Clínicas inseguras, que a menudo cuentan con el beneplácito de las autoridades locales, que participan del beneficio de dicho negocio. Las mismas autoridades que aprueban leyes para prohibir el derecho a aborto y criminalizarlo. La restricción del derecho a aborto es un negocio que sale muy caro.

Estos hermanos rocieros, que tienen mozos para limpiar sus caballos, tan sólo tienen como argumento preceptos morales y dogmas de fe impuestos por sus creencias de tipo religioso, y por la doble moral de quienes no tachan de crimen el mal, sino su triste remedio.

Argumentan que las células de un embrión en los primeros meses de gestación, ya son una vida. Pero por esa regla de tres, una gota de semen, es también una vida. Y extendiendo más la extraña vara de medir, incluso el preservativo es un atentado contra la vida.

Y sin embargo, cuántos de estos señoritos no habrán llevado a abortar a algún ligue de turno a estas clínicas ilegales, a fin de no verse comprometidos, ni estropear sus futuros planes, sus alianzas matrimoniales.

Todos estos problemas son consecuencia de una economía de mercado. Los que especulan con la vivienda, son accionistas. Los que abaratan el desempleo, son accionistas. Los bancos que cobran los intereses de las hipotecas y embargan al que no puede seguir pagando —acaso porque ha perdido su empleo o la pensión no le llega—, son accionistas. Los que fabrican preservativos, son accionistas y, por supuesto, aquellos que montan clínicas ilegales privadas, son accionistas. E incluso me atrevería a pensar que la Iglesia tiene también acciones en estas fábricas de anticonceptivos.

En el sistema de economía de mercado, el derecho a la propiedad es la restricción de dicho derecho para las nueve décimas partes de la población, y condena a miles de seres humanos al desempleo, el desarraigo, la precariedad y hasta la miseria; a rebuscar por los contenedores, o hasta a morir por la calle; esto es, a ser muertos en vida.

En plena época de la ciencia y del desarrollo, hay quienes aún se dejan llevar por supersticiones y dogmas de fe heredados desde el medievo, y aún más, pretenden basar en eso sus leyes, para velar por un orden social injusto en favor de sus privilegios, y pretender que todo está en orden. Pero incluso durante el medievo, no eran pocos los juristas canónicos que consideraban al embrión como ser “non nato”, carente de vida, .

Es de una enorme contradicción que estas hermandades digan que están por la vida, cuando hay personas que se mueren por la calle, y en lugar de darles medios para el control de natalidad, los desarman, equiparando el aborto a un crimen.

Cualquiera diría que han olvidado las sabias palabras de su mentor, cuando decía: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Si no, que se lo pregunten a Eça Queirós, con su célebre Crimen del Padre Amaro.

Hrod Mérida (Hirsuto),
Rebelión, 18-05-2009
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=85506

sábado, 16 de mayo de 2009

El Tribunal Supremo español ha decidido ilegalizar la candidatura de Iniciativa Internacionalista

Llevo los últimos días siguiendo con ansiedad el desenlace de esta nueva tentativa del Gobierno Español y el Ministerio Fiscal de eliminar cualquier manera de expresión institucional que vaya de mano con el independenismo, por medio de la Abogacía del Estado y del Tribunal Supremo. Es el caso de la candidatura Iniciativa Internacionalista, compuesta, y principalmente apoyada, por amplios sectores del independentismo del centro-norte peninsular, con importante representación de la izquierda radical y el sindicalismo de clase trabajadora. La tensión es creciente, en vísperas de un veredicto del Tribunal Supremo. La campaña de criminalización de importantes medios de prensa lleva incrementándose de forma exponencial en los últimos días. Todo apunta a que el Régimen está dispuesto a ver a la polémica coalición independentista e izquierdista ilegalizada a cualquier precio.

El veredicto confirma tal tesitura, contra todo pronóstico serio en función de las bases jurídicas: "El Supremo ha decidido ilegalizar la candidatura de I.I.". Acaban de comunicármelo por correspondencia privada. La decisión del tribunal, no ha sido hecha pública por la prensa hasta aproximadamente las 3 de la madrugada de hoy, 16 de Mayo.

Están saboteando la poca "libertad" que nos queda. La de votar cada cuatro años a nuestros regentes, de entre todo lo poco que a duras penas nos representa; de entre las normas que nos impone el sistema político. Su lista de "libertades", no incluye la del derecho a cualquier elección verdadera.

Conozco a uno de los que están en esta lista, que ahora, si una gran movilización no lo remedia, no podrá concurrir a las elecciones. Su nombre, prefiero no revelarlo, por temor a más futuras represalias... Se trata de un comprometido sindicalista y militante de extrema izquierda, comprometido con la defensa de la lucha del obrero por sus conquistas sociales. Participa en el sector crítico de CC.OO., en Sevilla. Es bien conocido por varios sectores en lucha, entre ellos, el de los Mineros de Bolidén. Ha pasado varias noches con ellos en huelga de hambre en protesta por su situación de despido, ocupando la sede de su sindicato. Y ha sido uno de los sindicalistas pioneros en impulsar de manera activa, junto con sus compañeros, importantes huelgas en el sector del Metal, que han conseguido parar el primer ERE en Sevilla y parte de Andalucía, consiguiendo que no se atreviese a firmarlo la Junta. Está amenazado por la patronal. Se encuentra en el punto de mira.

Pondría la mano en el fuego, me la quemaría mil veces por militantes como ese, de convicciones implacables, de moral honesta.

Es un ejemplo de la historia de centenares de militantes que deciden moverse por el futuro de los explotados, pasando a formar parte de su bando; que luchan en torno a una idea de bien común. Así les pagan. Ahora los quieren meter en el saco de los terroristas.

Se avecinan tiempos difíciles. El franquismo no ha muerto aún, tan sólo se ha diluido, ha sabido adaptarse al nuevo aparato de Estado. Sigue pululando las altas esferas, sobreviviendo en antiguos cargos, ya sea militares, empresariales o judiciales, como es el ejemplo de la Audiencia Nacional, e incluso cargos políticos de destacados partidos, como el PP, o como la antigua UCD. Pongo el ejemplo de Adolfo Suárez, antiguo líder del Movimiento Nacional, presidente de la Dictablanda bajo el monarca Juan Carlos I, después de la muerte de Franco, y luego de la primera legislatura, como UCD, una vez aprobada la Constitución. O Fraga Iribarne, quien firmó las penas de ejecución de los últimos presos políticos como Ministro de Franco.

La represión política, no ha terminado. Sigue latente, y actúa bajo nuevas formas. Se manifiesta a cada nuevo coletazo con que arremeten las instancias del poder contra cierto tipo de organizaciones y movimientos sociales. Coletazos que toman forma por medio de tácticas propagandísticas, dignas del Manual de Goebbels, que tienen por fin la criminalización de sectores enteros que realizan críticas estructurales a la contradicción en la que se basa el sistema, por medio de sus reivindicaciones. Organizaciones como Batasuna, y sus sucesivas listas electorales, hegemónica dentro del movimiento independentista vasco, con importante apoyo de masas. Para más tarde afectar "por contagio" Izquierda Castellana, y a través de ella, a aquellas organizaciones que se presentan por medio de esta misma candidatura.

ETA le está saliendo demasiado rentable al sistema. Le ayuda a simplificar el conflicto vasco, a resolverlo en una sola línea: el terrorismo. A partir de ahí desaparecen todos los fenómenos como el descontento social, la movilización, la sensibilidad lingüística y cultural, derecho de autodeterminación, organizaciones de base, represión del Estado, torturas, grupos de extrema derecha... ¿Para qué acabar con el conflicto vasco?, si permite ilegalizar a todo lo que se mueva y moleste, en las antípodas de este Régimen político.... o de este sistema.

Conozco a estos militantes de Corriente Roja que se presentan por esta lista, y se manifiestan, en diferentes comunicados, contra la táctica de atentados de ETA, los cuales critican de poco éticos y como inútiles a la hora de presionar al gobierno o el Estado como forma de obtener objetivos políticos. Su única arma es la movilización en la calle. Esa es mil veces más peligrosa y dañina para el sistema, sin serlo para la población civil.

El sistema aún no demuestra demasiada preocupación por la izquierda socialista revolucionaria, en tanto su magnitud es proporcional a la débil situación del movimiento obrero, embrionario, dividido y fragmentado en luchas sectoriales dentro del más burdo economicismo. En cambio el independentismo posee una consigna más simple, y lleva años logrando un apoyo social de medidas muy fuertes. Sobre todo en el norte. Fortaleciéndose en la medida en que va asimilando una concatenación de consignas tradicionalmente enraizadas en la izquierda radical y en el movimiento obrero.

Una gran mayoría de independentistas no son favorables a ETA, desean que ETA abandone las armas, en tanto les obstaculiza su vida política, les crea malestar, y son explotados como arma arrojadiza por el Régimen para ilegalizar y prohibir sus ideas, y poner en el punto de mira sus organizaciones. Fermín Muguruza, cantante e instrumentista del grupo Kortatu, es uno de estos militantes de Batasuna, independentistas, de izquierdas, contrarios a la violencia y los atentados de ETA, como atestigua su comunicado tras el atentado de la T4 en Barajas.

Sin embargo, los militantes de Batasuna saben que ETA es uno más de los muchos productos que ha engendrado con los años la violencia ciega y la represión del Estado, cuyo máximo exponente es el terrorismo de Estado, y el terror policial, que llegó a alimentar a organizaciones paramilitares de extrema derecha como las organizaciones parapoliciales armadas de extrema derecha Batallón Vasco Español o los GAL. Algunas de estas organizaciones, cuentan con la protección del aparato policial en sus manifestaciones de odio, a cargo del Régimen; es buen ejemplo el líder ultraderechista Ynestrillas, con cuyas bandas fascistas, Alianza por la Unidad Nacional ó Falange Española, se dedica a proferir insultos y provocaciones contra sectores de la sociedad de la sociedad vasca y del movimiento independentista, escoltado por la policía, a propinar palizas a manifestantes aislados, y a pedir un alzamiento militar.

La extrema derecha ya existe, y cuenta con el apoyo desde instancias institucionales del Estado. O incluso pulula como residual inmerso en instancias del propio Estado. El régimen tiene recuerdos de tiempos oscuros... que no descarta recuperar. Tan sólo allana el camino, por si es llegado el momento en que necesite de ellos.

Allana el camino mediante la táctica de la criminalización y la concatenación de ilegalizaciones a medio plazo, bajo consignas de apoyo a la violencia o pertenencia al entorno de ETA y círculos terroristas, que comprometen a cada vez más sectores de movimientos reivindicativos molestos para el Estado, en la medida en que llegan a cuestionar aspectos claves tanto del Régimen monárquico de la Transición (como la República o el derecho de autodeterminación), como del sistema económico... Basta para ello, con entretejer la teoría de un supuesto entramado ó "entorno", que abarcaría al movimiento independentista, y situaría su epicentro en ETA, y terminaría englobando a sectores más amplios, mediante la táctica del contagio. Estrategia de manual ya formulada por Goebbels, el principal responsable del ministerio de propaganda del régimen nazi. Ahora le toca el turno a Iniciativa Internacionalista, una coalición que abarca desde sectores independentistas hasta de extrema izquierda revolucionaria, calumniada por el Gobierno de "banderín de enganche de ETA". De nada sirve haya explicado de forma clara su condición de inocencia, tras demostrarla delante de un juez y un jurado; de lo que extraen su propio balance.

¿Quién será el próximo?

No es necesario acudir al País Vasco. Existen localidades en las que se han llegado a aplicar ordenanzas que restringen el derecho de expresar ideas en la calle por vía de octavillas impresas, so pena de multa de en torno a 100 euros. Quieren que manifestarse por vía impresa también salga caro. ¿O es una nueva manera de hacer negocio? ¿Acaso quieren poner en venta la libertad de expresión? ¿Que sólo se exprese quien pueda? Una forma muy burda de retomar la censura, el equiparar las ideas y panfletos políticos a la publicidad comercial. Un sabotaje más a esta libertad de expresión, a la que parece que está cogiéndole alergia el sistema.

100 euros... es lo que cuesta, según el Ayuntamiento, el haber defendido posturas contrarias a la apropiación del agua en forma de bien privado, en concesión a una empresa capitalista, y haber manifestado su defensa como bien público, por vía impresa, en una localidad como la onubense Bollullos Par del Condado.

Mientras, las tácticas de represión avanzan un nuevo paso en su trayectoria.

Continúa soterrada la caza de brujas al más puro estilo McCarthy...

R. Hirsuto.

Rebelión, 16-05-2009

jueves, 12 de marzo de 2009

Las causas del Plan Bolonia y el objetivo de una Huelga General Indefinida

ES NECESARIO UNA HUELGA GENERAL INDEFINIDA EN LA ENSEÑANZA

MEDIA Y SUPERIOR


Hoy es un día de manifestación, y en muchos casos huelga estudiantil en las escuelas y universidades de todo el Estado español y de Sevilla, convocado desde el Encuentro Estatal anti-LOU de Valencia (Diciembre de 2008) y refrendado en las distintas Asambleas. La razón de dicha huelga no es otra que el rechazo ante la forma en que se viene implantando el Espacio Europeo de Educación Superior, más conocido como Proceso de Bolonia ó Estrategia Lisboa.


Sus directrices, reflejadas en el Informe Bricall, vienen delimitadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y su Acuerdo General de Comercio de Servicios de 1995 (ACGS), cuyo objetivo declarado es “liberalizar el comercio de servicios” a escala mundial.


Pero el Proceso de Bolonia es sólo un conjunto de declaraciones que, de por sí, no obligan a nada. Son las leyes de cada Estado, elaboradas por distintos ministerios, aprobadas en los parlamentos y aplicadas por equipos de gobierno afines, las que garantizan que estas directrices puedan estar llevándose a cabo.


En el Estado español son la LOU y sus Reales Decretos, el último de los cuales (aprobado el 29 de Octubre de 2007 bajo el mandato de Zapatero) transforma todo el sistema de titulaciones universitarias en “enseñanzas de Grado, Máster y Doctorado conducentes a la obtención de los correspondientes títulos oficiales” (Artículo 3.1).


Esto no es más que la punta del iceberg de este asunto. Todos sabemos que el precio de un Máster tiende a distar, con mucho, del precio global de una Licenciatura o Diplomatura. A eso cabe añadir una particular subida del precio del Grado, una importante reducción del contenido específico y la posibilidad, a través del Máster, de introducir la paulatina participación del capital empresarial en la Universidad Pública. Estas leyes atribuyen competencias a la ANECA (organismo externo a la universidad, que se encarga de establecer los nuevos Grados y Post-Grados) para que evalúe la validez de cada título de Grado o Máster, así como al profesorado, conforme a sus propios criterios.


Pero según su propia declaración de intenciones, para la ANECA “La educación también adquiere gran relevancia como factor para atraer inversión. [...] La OMC intenta ahora regular, además del comercio de bienes industriales, el comercio agrícola y de servicios…la liberalización de los servicios, posiblemente, va a ser bastante lenta. El capital humano, la educación y la investigación son factores fundamentales de competitividad y desarrollo. [...] Avanzamos hacia una sociedad de la información y del conocimiento, por lo que la OMC tendría que afrontar el tema del libre comercio del conocimiento, que hoy es un recurso transnacional y es algo que afecta directamente a la organización del servicio público de la Educación Superior”. Ello empieza a cobrar sentido cuando reparamos en la composición social de dicho organismo, basada en personalidades del mundo empresarial, financiero, político y el mundo docente pero, eso sí, con participación, a través de acciones, en empresas privadas.


Para la OMC y para la ANECA, la educación no es más que “capital humano emprendedor” o un “comercio de servicios” que debe ser “liberalizado”. También para Ana Botín, hermana del magnate financiero del Santander, presidenta del Banco Banesto y de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, organismo que sirve de punto de encuentro entre la empresa y el mundo universitario, según declaraba en su última conferencia en Vigo “La universidad y la empresa en la sociedad del conocimiento. Un camino compartido”, en Mayo de 2008.


Las distintas leyes de financiación autonómica, como la LAU, aprobada por la Junta de Manuel Chaves, coinciden en que “Las universidades deben asumir una mayor responsabilidad por su propia sostenibilidad financiera a largo plazo, sobre todo por lo que respecta a la investigación: Esto supone una diversificación proactiva de sus fuentes de financiación mediante la colaboración con empresas (también en forma de consorcios transfronterizos), fundaciones y otras fuentes privadas”.


La realidad de este Proceso de Bolonia es inseparable de la actual coyuntura política y económica. Se incluye en el paquete de medidas con que los distintos gobiernos, incluido el de Zapatero, están respondiendo a la deplorable situación económica en favor del alto empresario, reduciendo gasto público para emprender planes de rescate con los que subsidiar al sistema financiero y la empresa en crisis y atraer la inversión, a costa de privatizar los servicios públicos. Se retrasa así el desplome inevitable de la Bolsa, alimentando la especulación, pero no se evita que, mientras tanto, el empresario recurra al despido o supresión de personal y profesorado, la reducción en gastos de enseñanza, el recorte o supresión de titulaciones y el desmantelamiento a medio plazo de las infraestructuras.


El Plan Bolonia afecta al estudiante, mediante la privatización del sistema educativo, la sustitución de becas por préstamos, el recorte y encarecimiento de la enseñanza y la ingerencia del empresario en los planes de estudio, de la misma forma que la crisis afecta al mercado laboral facilitando el despido masivo (amparado por la Junta), la congelación de salarios, aumentando la carestía de la vida, la inaccesibilidad de la vivienda. Aspectos todos estos, que tarde o temprano afectarán a la juventud, profesional o trabajadora, que no contenta con no poder emanciparse hasta tarde y tener dificultad para pagar sus estudios, tendrá que hacer frente al desempleo, la precariedad, una pésima formación, la falta de préstamos o de salario con que afrontar el pago de hipotecas o alquiler, etc.


Este es el tipo de mercado laboral al que Bolonia quiere “adaptar” la Universidad. Lo cual tan sólo va en detrimento de la formación, pero no de la dificultad para seguir encontrando empleo (salvo para los antiguos Licenciados que no encuentren trabajo “en lo suyo”).


La realidad del trabajador, del profesional, del docente, del personal de administración y servicios... es inseparable de la realidad del estudiante medio y superior.


Un estudiante medio a cuya familia afecte la crisis, es un estudiante que, aún más, con Bolonia, difícilmente podrá acceder a unos estudios universitarios.


Un estudiante superior a cuya familia afecte la crisis, tendrá que buscar empleo, pero, con Bolonia, está obligado a asistir a clases, por lo que se verá obligado a abandonar o interrumpir sus estudios.


El estudiante de Grado es, según el Decreto, un estudiante “de una formación general, en una o varias disciplinas, orientada a la preparación para el ejercicio de actividades de carácter profesional” (F.P. 3), es decir, deberá enfrentarse a la condición de mano de obra flexible, poco exigente y barata, y empleos de carácter precario.


El estudiante de Máster es, según el Decreto, un estudiante “de una formación avanzada, de carácter especializado o multidisciplinar, orientada a la especialización académica o profesional, o bien a promover la iniciación en tareas investigadoras”. Lo que antes te daba una Licenciatura, Ingeniería o Diplomatura, lo suple uno o dos años de Máster pero, a un coste muy superior (27,5 € por crédito, en torno a 1800 euros por año), con sólo una beca por 25 a 40 estudiantes. El estudiante de Máster, es, o un suertudo, o alguien endeudado de por vida.


Debemos responder a todo ello de forma conjunta.


Los estudiantes llevamos por más de un año luchando solos contra Bolonia. Pero no hemos conseguido que se atienda a ni una sola de nuestras demandas, salvo por un aumento de becas. Tan sólo hemos logrado atrasar el proceso. Pero Bolonia no es más que la LOU, y los Reales Decretos. Derogados éstos, esta brutal transformación del Plan de Estudios no se estaría llevando a cabo.


Y la LOU es sólo una parte de la actual coyuntura política y económica. Si queremos paralizarla, hemos de unirnos a otros sectores en lucha, afectados por el Plan Bolonia y la situación general de la crisis. Hemos de unirnos a los profesores, a los becarios, al personal de administración y servicios, a los conductores de Tussam, a los mineros de Boliden, los despedidos en Plaspapel, los astilleros, los trabajadores de la metalurgia MP que han conseguido parar un despido masivo (un ERE) recientemente, al no firmarlo la Junta.


Derogar la LOU es competencia del gobierno. Un día de huelga de esos sectores causa más daño que un mes de huelga de los estudiantes. Pero el mes de huelga de los estudiantes es relativamente sencillo con el apoyo de estos sectores. Debemos buscar apoyos por fuera del estudiantado y la universidad. Porque es el futuro de la enseñanza lo que está en juego:


DEROGACIÓN DEL REAL DECRETO Y LA LOU

VAMOS TODOS A LA HUELGA GENERAL INDEFINIDA

R. HIRSUTO

Edición ampliada en: http://www.kaosenlared.net/noticia/causas-plan-bolonia-objetivo-huelga-general-indefinida-ensenanza-media